La huelga.
20 marzo 2023
Murcia, lunes, las nueve, sin novedad. Anoche vimos “la cremá” de la falla del Ayuntamiento, a las once de la noche. ¡Qué de tracas y fuegos artificiales antes de arder la falla, sujeta y prisionera, para morir quemada como otra Juana de Arco. Pobre falla, a mí me daba lástima verla impotente ante el fuego como un baile maldito.
19 marzo 2023
Murcia, domingo, 9:54 en mi cuentapasos; puedes decir las diez menos 6 minutos, que yo no me ofendo. Entro del comedor de ver la gastronomía de Santo Domingo en el Caribe.
Mamá goza viendo preparar comidas donde sea; yo prefiero lo que acompaña a la gastronomía, como los paisajes y costumbres. Los platos ya puestos en la mesa, prepararlos nunca los vas a hacer igual: cada país tiene sus especias y licores que tú ni los conoces.
LA HUELGA
las huelga es una forma de pedir en democracia. Que no me das, pues vamos a la huelga. Y hoy una, mañana otra, no pasa día que no se tenga la suya.
¿De qué va la de hoy?, se preguntan los que ven pasar el gentío con altavoces y pancartas. “De los tomateros de la huerta”. “¿Y la de ayer?”. “De los inmigrantes sin papeles?”.
Y es que por unas o por otras, las calles De Murcia se vuelven intransitables. Los guardias te desvían de tu camino y para llegar a casa no ves la forma. “Es que voy a diez metros de aquí”. “Dé la vuelta, la calle está cortada por la huelga”.
Así un día y otro también; pero en los pueblos pasa lo mismo. ¿Son los sindicatos los que convocan estas protestas? ¿los propios obreros? ¿los del sector de la leche? ¿del pimiento? Aquí no sabemos, pero todos se manifiestan:
que si los productores de oliva, de melocotón, de la pera; que si los perjudicados por las lluvias, por la sequía, el pedrisco o por las plagas; que si los que son objeto de malos tratos por su pareja; los que han sido robados por violentos; los que sufren ruidos de la vecindad; por todo a la huelga. Pobres políticos si se toman en serio su cargo. En sus casas les dirán: “¿Aún estáis vivos?”. ¿Os queda tiempo para algo más que no sea pactar con huelguistas?
¿Cómo te fue hoy Crisóforo? ¿qué vas a hacer mañana, Fidel? ¿Como que qué voy a hacer? Pactar con los que vengan. Pero queda a salvo tú integridad física? Ya veremos, ya veremos, Blasa de mi alma, que como sean los del metal, igual vienen con los bolsillos llenos de tornillos. Eso no es vivir: os parecéis a los árbitros de fútbol. Esos sí que se la juegan cada domingo.
El abuelo Paco
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