Libros "El Sol".
10 febrero 2023
Murcia, viernes, las nueve. Amanece lluvioso el tiempo, amenazante, como ayer. El desastre de Turquía, sin remedio, como la guerra de Ucrania. Aquí bien, sin novedad.
9 febrero 2023
Murcia, jueves, las diez. Día muy nuboso y amenazando: “¡Que te pego, leche!”. Las terrazas, limpias de ropa, como es natural.
LIBROS “EL SOL”:
Hace unos años, cada mañana daban un libro con el periódico. Muchos, como yo, los coleccionaba. Pero me temo que muchos no los leían. Hubiera sido fácil hacer la prueba. Por ejemplo: cambiando unas hojas de un libro por otras de otro libro y advirtiendo que si esto ocurría se cambiaba el libro en el mismo kiosco.
¿Habría muchos cambios? Así se podría saber el número de lectores reales. Yo la tengo completa. Cojo uno al azar, número 41. Se titula: “Diablo”, de Jack London.
La competencia en los periódicos debe de ser terrible. Los mismos lectores, las mismas Noticias y tantos diarios donde elegir, pasará como con las Emisoras de radio o los Canales de televisión. A la caza del cliente.
Con los Bancos ocurre otro tanto. Así que la vida es una lucha a muerte por sobrevivir. “Yo te doy un libro”, “Yo una botella de vino”, “Yo un botellín de cerveza”, “Yo una estampa”.
OTRO LIBRO:
Ahora cojo uno de mis libros. Lo abro también al azar por la página 50 y leo: “En la terraza, a las nueve de la tarde-noche, oyendo golondrinas. El Curso se va a pasos largos.
Cuando llega Junio parece que nos pica el Colegio: con calor a todos nos molesta una prenda de abrigo. ¿Pasa lo mismo con el Centro de Profesores?
Lo mismo: estos días se vive de una forma poco seria: unos no van, otros se pierden, y así. Yo sigo con horario de mañana y tarde, pero ante tamaña “desbandá”, tengo que seguir el juego y a las siete estoy en casa, si no es antes.
Mamá no va por las tardes. Por las mañanas no sé a qué va si no hay alumnos. Irá a hacer “la zalá” como decía la yaya Lina: “va, la ven y ya ha cumplido”. El Curso es corto tirando a menos. Por si fuera poco, el calor de Junio, como un viento huracanado, se lleva lo poco que encuentra.
Los “Laiquers” -no sé si se escribe así-, equipo americano de baloncesto, ha sido derrotado por “los Bulls” -¿así?. Miguel y Pascual siguen con interés estos encuentros televisados. Enormes negros se cuelgan del aro, y cuelan “la bola” desde medio campo.
Miguel y Pascual tienen muchos puntos en común. Forman como un equipo en la familia. Ángel, Francis y Lina forman otro equipo Esta noche nos reuniremos todos. Este lujo familiar ya no es frecuente.
A la vuelta de unos años, aún será más raro estar todos juntos. Lo que más deseo es que siempre sientan alegría, una profunda alegría, de verse y estar juntos. Los hermanos que se quieren no están nunca solos.
El abuelo Paco.
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