En Madrid.

11 febrero 2023

   Murcia, sábado, las nueve, en casa bien, nada nuevo.

   10 febrero 2023

   Murcia, viernes, 11:25, con el piano. El tiempo, ya lo he dicho antes, es amenazante con la lluvia: o quiere y no puede, o puede y no quiere. Si lo primero, ¿quién se lo impide? Y si puede y no quiere, ¿qué le hemos hecho nosotros para no llover?

   Cosas de un Diario: De mi libro “Preparando Maletas”, año 1991:

   27 de Junio 91:

“…el domingo iremos a Madrid, con el pretexto del examen de mamá; pasaremos allí unos días Lina, sus amigas, Ángel, mamá y yo. Esperanza, mi compañera segoviana del CEP, que va de paso, nos ayudará con su coche a ir más cómodos.

   2 Julio 91. Martes, 5 de la tarde. Escribo en Madrid, calle Antonio López 164 - 1ºA. Salimos de Murcia anteayer, domingo, a las 8 de la mañana, mamá, Lina, Ángel, Ana, Loli y yo –o al revés, que tanto monta-Nos alivió el viaje Esperanza, que venia de paso camino de Segovia con una amiga monja por más señas.

   Paramos un par de veces en el camino y nos colamos en la gran ciudad. Mastodóntica ciudad, capitalina ciudad desde 1561, sobre las 2 del mediodía. Esperanza y la monja siguieron y nosotros, felices y contentos, aterrizamos casa del tío Pascual.

   Habíamos comido y nos disponíamos a descansar un rato, cuando sonó el timbre de la puerta. ”¿Quién será”, nos dijimos? Sorpresa,los tíos de mamá, Pascual y Ana, los dueños de la casa, que iban al Escorial y querían saber si estábamos cómodos en su piso.

   Por la tarde, salimos a dar un paseo. Lina, amable como siempre, porque es así ella, más rica que nadie, quería complacer a sus amigas del alma y no sabía que hacer para que fueran dichosas. Cogimos el Metro y fuimos …; no, antes estuvimos en la iglesia de San Francisco a oír Misa.

   En esta iglesia, que parece una catedral, se celebraba una boda; asistimos de paso a la ceremonia nupcial, y vimos los cuadros que pudimos ya que la estaban restaurando y los andamios metálicos dejaban pocos espacios libres. “¿Vamos al convite?” dijo Ángel en un aparte. Ya no sé si lo dijo en serio o en broma.

   Dejamos la iglesia y la boda y llegamos a una terraza muy bonita donde tomamos sentados unas superhorchatas: 325 pesetas cada una –1950 pesetas en total-. Seguimos hasta Sol, Plaza Mayor, Plaza de España. Cenamos bocadillos en un bar, por la calle de Carretas, y cogimos el Metro de vuelta a casa.

   Bueno, no he dicho que las chicas hicieron fotos y que Ángel nos dejó por la calle Cea Bermúdez a visitar a un amigo. Seguirá.

 

                         El abuelo Paco.

 

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