Don José.
8 febrero 2023
Murcia, miércoles, 8:50 de la mañana, todo bueno y bien por aquí, mal por Turquía y Siria con los seísmos. Mal para los políticos, que no se ponen de acuerdo con una dichosa Ley de Sí es Sí.
7 febrero 2023
Murcia, martes, las once y media. Ya subí con mis cosas hechas.
DON JOSÉ:
Don José García Seco era un prodigio de memoria. Igual recitaba poesías que decía en latín pasajes de Salustio o Cicerón.
Nos hicimos muy amigos. Pasaba ratos conmigo en el CEP cuando yo trabajaba allí, en el barrio de Vistabella. ¿Por qué la memoria se pierde en unas personas y se mantiene en otras?
La amnesia puede ser enfermedad cuando a un joven se le borran los recuerdos; pero pasa por normal en la vejez. Y es aquí donde a unos -a la gran mayoría- se le van los recuerdos como adhesivos mojados mientras que a otros no.
Salvador Ortiz, compañero jubilado entonces, me decía en su casa que se le estaba olvidando la tabla de multiplicar. En cambio, don José García Seco todo lo tenía presente y a mano como cuando lo aprendió.
La memoria es la ciencia. Si don José recuerda es que sabe: si habla de Felipe II y dice que en 1556 empezó su reinado, que su padre fue Carlos I, que su hermano don Juan de Austria ganó a los turcos la batalla de Lepanto en 1571, que Felipe V casó con María Luisa de Saboya primero y luego con Isabel de Farnesio o conoce de carrerilla las obras de Lope de Vega, de Cervantes o Calderón de la Barca, llegamos a la conclusión de que en don José su memoria y su ciencia son la misma cosa, se confunden.
Un día le pregunté: “¿Todos con un buen Maestro son buenos músicos?”. Me contestó que no. Hay personas negadas a la Música y por mucho que quieran no pueden aprender. Igual que hay matemáticos y no matemáticos, atletas y no atletas, hay músicos y no músicos.
Don José unía a su buen oído y su buena memoria el que su padre fuera músico. De niño aprendió pronto a solfear. Es decir, que su ambiente fue el más idóneo para seguir con las blancas, las negras, las corcheas y las fusas.
Hay personas que tienen buena memoria para unas cosas y pésima para otras. Recuerdan bien lo que ven y mal lo que oyen y viceversa. Unos son pintores y otros músicos. Unos recuerdan los números con precisión y no recuerdan los colores. Yo no me acuerdo si la cocina tiene azulejos o si está pintada ni de qué color y estoy entrando cuarenta años varias veces cada día. Misterios de la memoria.
¿Será la memoria como el sueño, que todos hablamos de él y nadie sabe por qué soñamos?
El abuelo Paco.
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