Vitaminas.
21 dicbre. 2022
Murcia, miércoles, las nueve, “sin novedad”. Víspera de ser más ricos unos pocos y más pobres los demás.
La Soflama de ayer se la dedico a mi sobrina Lina. La he encontrado por un libro y la escribí hace diez años -lleva fecha-.
Como no sé si te la mandé o se quedó esperando, hoy te la envío aunque haya esperado tanto tiempo. La escribí para ti, sobrina.
20 dicbre. 2022
Murcia. Martes, 11:20, con el piano otra vez. Más cerca de la Navidad; y de la Lotería; y de las vacaciones. El año 2022 se nos va.
RECUERDOS: A mi sobrina Lina Tomás Lozano
Mi sobrina Lina ha puesto una tienda de productos… ¿cómo llamaría yo a los productos de Lina? Iba a decir estrambóticos, pero se puede molestar si se entera que llamo estrambóticos a sus productos, y nada más lejos de mi intención.
No es, ciertamente, una tienda que venda pan, fruta o carne; tampoco vende zapatos ni prendas de vestir. Es una tienda distinta, diferente. No sé cómo llamarla. Tal vez extravagante o insólita.
Sí, insólita, que significa atípica o extraña. Sus productos son ciertamente raros, poco conocidos. Tal vez su éxito, si lo tiene, radique en eso, en que son productos fuera de lo común.
Sus clientes más asiduos suelen ser las mujeres, que buscan cremas para quitar arrugas de la cara o un color añil para pintar las uñas.
Mi hermano Amós me dijo que tomaba unas vitaminas vigorizantes que eran un milagro en la medicina moderna. Y, claro, que las vendía su hija Lina en la tienda.
Dando un paseo, una mañana llegué hasta allí, en la calle Cartagena de Murcia.
-¡Hola, tío, qué sorpresa! -me dijo Lina risueña, amable, cuando me vio.
-Pasaba por aquí -mentí- y he entrado a verte. Luego se lo aboqué de sopetón, como en secreto: “¿Qué toma tu padre para coger fuerza y no cansarse en largas caminatas?”.
Se río con su risa franca y cantarina otra vez:
-Son unas vitaminas en cápsulas, que mandan de Suiza, y le van bien.
Como me viera interesado, sacó unas cajas de la rebotica conteniendo frascos de varios colores.
Los ojeé. Unos eran rojos, otros color violeta, otros verdes. Pero todos coincidían en llamarse ”Juice Plus Mas”. En el frasco verde decía, además: “Mezcla de verduras”. En el frasco rojo: “Mezcla de frutas”. Y en el color violeta: “Mezcla de bayas”.
Intrigado, seguí leyendo: “Complemento alimenticio a base de zumo y pulpa deshidratada de bayas y otras frutas con vitaminas”.
Como yo quería hacerle gasto a mi sobrina, ¡faltría más si es a eso a lo que fui!, mostré interés por el producto y le pedí el importe del lote completo.
Cuando lo dije en casa, mi hija dijo que le preguntara a mi endocrino, experto en alimentación. Creí prudente su consejo. Como tenía próxima la cita, esperé unos días para empezar el nuevo tratamiento vitamínico.
Tan buen resultado me dieron tus cápsulas que me duran sus efectos. Te compro las que te quedaran.
Un fuerte abrazo de tu tío Paco.
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