Los seguros 2.
29 dicbre. 22
Murcia, jueves 11:46, cielo azul pero muy frío el ambiente.
Ha llamado Ángel desde Granada. Le he dicho que visite a su primo Amós: Veremos si lo cumple. Sé que le daría una alegría. No sé si te dije que ayer llamó desde Valencia la prima Emilia, la monja. Ángel que fue a Chile cuando Emilia estaba en Copiapó, no verá dificultad en encontrar a su primo si quiere verlo, en Granada.
Hablando de Amós, me acuerdo que hablaba de Seguros, y dejé sin terminar el tema, con lo que sabe de Seguros, mi sobrino Amós, que es Inspector de una de las Compañías más importantes de España.
CONTINÚO:
Entonces comprendí mejor lo que era tener un Seguro u otro. Le dije que yo quería un Seguro que cubriera cualquier siniestro, que sirviera igual para un roto que para un descosido. La cuota se disparó.
He aprendido con el tiempo que el Seguro es necesario para vivir sin preocupaciones: Un grifo que gotea, llamas al Seguro y te manda a un fontanero; la luz que no va, llamas al Seguro y te manda a un electricista; que el agua te inunda la casa, te manda a un albañil.
Pero como hay clases de Seguros, debes exigir tener por escrito los siniestros que te cubren. O mejor, tener un Seguro que te lo cubre todo.
Como hay competencias en todo, a los Seguros han llegado también las competencias: ”Yo te lo hago por 1000 euros al año”. “Yo por 500”. “Yo por 100”. “Yo a la carta, sobre la marcha, cuando ocurra”.
Tú no pagas nada si no pasa nada, pero si ocurre lo llamas, viene y lo pagas. Este Seguro es el más barato.
No me parece mal, que si no te roban, no tienes por qué pagar el robo. O si no tienes cortes de luz, tengas que pagar su arreglo; o una inundación si no la hubo.
Claro, porque así siempre tenía siniestros, producidos por elementos externos o por la propia Compañía.
El Seguro a la carta me parece el más justo. Igual que si tengo unos zapatos voy al zapatero si se me rompen, llamo al electricista si se va la luz o al albañil si se rompe el grifo ¿Me entiendes?
Claro que te entiendo, y veo razonable que no pagues lo que no te hacen. Veo bien que haya un Seguro para lo que necesites en tu vivienda, pero que te cubra solo los siniestros que necesites.
Ya que todo pudiera ser así, y no pagar por el teléfono llamadas que no haces, o por luz si no enciendes una bombilla, o por gas sin usarlo.
Un abrazo del abuelo Paco
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