Los chinos.

 22 dicbre. 2022

 

   Murcia. Jueves, las nueve y media y sin novedad.  

 

   21 dicbre. 2022

 

   Murcia, miércoles, las doce menos diez. Subo de atender a Sara y de hacer bici estática. Antes mandé a mis hijos, nietos, sobrinos y amigos mi Soflama. Se la he dedicado a Lina Tomás Lozano porque hablo de su antigua tienda de productos raros como cremas para arrugas de la cara que tuvo en la calle Cartagena.

 

   DE LIBROS:

 

   -¿Vamos  a la sustitución del libro convencional por el ordenador?

 

   -Ya lo dijo Miguel, forofo de las nuevas tecnologías: “¿Cómo vas a comprar libros si los puedes leer en tu ordenador?”.

 

   -¿Cuál será el futuro se los libros?

 

   Ayer mismo estuve repasando los de la Colección RTV que con tanto cariño guardo. Son cien ejemplares que compraba en el kiosco de Teófilo el año 1970, según las fechas que  ponía en muchos de ellos.

 

   Eran para nosotros años felices y prósperos donde los haya; recién casados, con cinco hijos pequeños, Director del Colegio “Ibáñez Martín” al lado de casa…

 

   Cogí uno al azar, el nº 73, Alfanhui, de Sánchez Ferlosio. En la primera página vi escrito con mi letra: “Es propiedad, hoy sábado 10 octubre de 1970”. Ángel había nacido unos días antes.

 

   Al final de cada libro viene la relación de libros publicados: 1. La tía Tula, de Unamuno. 2. Cien obras maestras de la pintura, de Marcel Oliver. 3. Narraciones extraordinarias, de Edgar Allan Poe. 4. El espectador, de Ortega y Gasset. 5. El jugador, de Dostoiewski.

 

   6. Café de artistas y otros cuentos, de Cela. 7. Vuelva usted mañana y otros artículos, de Larra. 8. El enfermo imaginario, de Moliere. 9. La busca, de Baroja. 10. El médico aconseja… Y así hasta cien.

 

   Me puse a leer. Sánchez Ferlosio pertenece al realismo social, como Delibes, Sánchez Maza y otros en la década de los cincuenta, tras la sequía de los años anteriores por la Guerra Civil.

 

   Al final de la Primera Parte, Capítulo XVIII, leo: “Alfanuhí abrió la puerta de la casa. La luz de la cocina salió al campo… Al resplandor vino una liebre y se paró frente a la puerta.

 

   Alfanuhí sintió un trallazo en sus músculos y echó a correr por la nieve. La liebre iba saltando delante de él haciendo cabriolas silenciosas hacia una colina sin árboles…

 

   LOS CHINOS:

 

   Se oye decir que los chinos van a suplantar a los americanos en poder y sabiduría. Es preocupante ver a estos orientales invadirnos por todas partes, como sería preocupante ver un cuerpo con células malignas que se multiplicaran sin poder detenerlas.

 

   Ellos saben que tuvieron una civilización avanzada y que inventaron la pólvora mezclando salitre, azufre y carbón vegetal en proporciones adecuadas. Luego el invento se trasladó a la guerra. Inquietos ellos se dieron a mezclar cuanto encontraban para hallar cosas nuevas.

 

   Hasta buscaron un elixir que les diera la inmortalidad. Y mezclando minerales y vegetales querían convertir en oro cualquier sustancia. Con piedra imán inventaron la brújula, que se alineaba por sí misma con el Polo Norte. Ellos saben que fueron mucho en civilizaciones anteriores y están orgullosos de ser lo que fueron.

 

   TRAVESURA:

 

   ¿Te lo he contado? En una Clase de Ciencias con don Ambrosio nos dijo la fórmula para obtener la pólvora. Rafael González y yo pensamos hacerla por nuestra cuenta. Salimos del Colegio y fuimos a comprar los ingredientes; carbón, azufre y nitrato potásico.

 

   Cuando los tuvimos fuimos a su casa -calle de Canalejas, cerca de la iglesia del Salvador- y en el patio los juntamos, pusimos una mecha como en las fallas, le prendimos fuego y nos escondimos. Al poco oímos la detonación. Hubo tanto ruido que nos asustamos. Casi se produjo un terremoto. Los vecinos acudieron a ver qué había sido la explosión.

 

   Suerte en la Lotería y FELICES NAVIDADES. Hasta el año 2023.

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