La luna.

10 dicbre. 2022: Santa Eulalia

 

   Nació en Mérida en los primeros meses del año 292, bajo los emperadores Diocleciano y Maximiano. Sufrió martirio por rechazar a los dioses paganos. Su culto se extendió pronto por toda la cristiandad.

 

   Murcia, sábado, las diez y cinco -o “it is five minutes past ten”-. Sin novedad en el frente.

 

   9 dicbre 2022

 

   Murcia, viernes, 11:45. Pascual ultima el Belén con mamá en la galería. ¡Cuánto gozan madre e hijo poniendo figuras en su sitio! Si les digo que lo mismo será más arriba que más abajo, mamá salta enseguida: “¡Qué cosas tienes!”.

 

   Hoy celebran su santo los que se llaman Teodosio. Y yo recuerdo al emperador romano que en el año 395 dividió su reino entre sus dos hijos: Arcadio y Honorio. Al primero le dio el Oriente y al segundo el Occidente.

 

   Los bárbaros o extranjeros aguardaban la ocasión para invadir sus tierras, cosa que hicieron en España los godos a comienzos del siglo V. Arcadio y sucesores, en cambio, se mantuvieron por Oriente hasta la toma de Constantinopla por los turcos, en 1453.

 

   El 9 de diciembre, hoy, corresponde al día 339 del año 2022, lo que significa que quedan solo o aún 26 días para acabarlo. “Solo” para los pesimistas y “aún” para los optimistas.

 

   El pesimista lo ve ya terminado: “¿Qué son 26 días?”. El optimista, en cambio, ve un camino largo aún para llegar al fin: “¡Cuántos días todavía para terminar el año!”.

 

   Que la Luna salga a las siete me importa poco. Como si no quiere salir. En la ciudad ni se ve. Pocos miran hacia arriba para ver las estrellas ni se fijan en la luna.

 

   Desde que se inventó la bombilla eléctrica, nadie se alumbra de otro modo. En el campo es otra cosa: se sabe si hay luna llena o si no hay. No es lo mismo. Hay mucha más convivencia con las personas.

 

   ¿Qué sentiría la Luna cuando el hombre llegó en 1969? Nosotros aquella noche estábamos en Mula con los baños termales. Francis tenía dos años y Pascual solo unos meses.

 

   La luna aquella noche estaría asustada viendo que una nave tripulada se acercaba peligrosamente a ella, como jamás había visto antes. “¡Pero que llega hasta aquí!”, se diría aterrada.

 

   ¿Qué sentiría el satélite cuando notara el contacto del hombre en su piel? ¿Se pondría roja cual núbil doncella al ser tocada?

 

   Y que el Sol salga a las ocho tampoco me preocupa demasiado. Y menos ahora en la jubilación, sin horarios como cuando iba a trabajar. ¿Qué digo? Ni entonces: el reloj hacía sus veces.

 

   Un buen despertador, como hace mi hija, y que el Sol salga o no salga. Era el reloj el que gobernaba: hora de levantase, hora de trabajar, hora de comer, hora de dormir. Al Sol ni lo miramos.

 

   ¿Pensamos en la soledad de las estrellas? Por si fuera poca la distancia de millones de kilómetros con el vecino, nadie puede acercarse a ellas. Peor que la lepra. “¿Quién puede venir a hacerme compañía? ¿Tú has pensado en la terrible soledad del Sol?

 

   PARA REÍR: Respuestas de alumnos en los exámenes.

   Pregunta: ¿Quién es el Cid Campeador?

   Respuesta: Un Señor que quiso armarse caballero, buscó a un aldeano llamado Sancho Panza, y se fueron por esos mundos de Dios.

 

   P.: Di algo del Greco.

   R.: Era bizco.

 

   P.: Mide los versos de una poesía.

   R.: No traje el metro.

 

   P.: ¿Qué cura el Pediatra?

   R.: Es el médico de los pies.

  

   P.: Hable del “Dos de Mayo”.

   R.: ¿De qué año?

 

   P.: Una palabra derivada de luz.

   R.: Quinqué, capuchina, bombilla, y muchas más.

 

                                     El abuelo Paco.

   NOTA A MIS HIJOS: PODÉIS PASAR A RECOGER UN DÉCIMO DE LOTERÍA QUE OS GUARDO “COMME D´HABITUDE"

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