Enfermedades.
9 dicbre 2022
Murcia, viernes, las nueve. Día lectivo dentro del puente: se traduce en que es fiesta por más que el tiempo amenace con llover. Pascual ayuda a mamá a hacer el Belén.
8 dicbre. 2022
Murcia, jueves, 11:18 en mi reloj cuentapasos. Fiesta donde vayas. Con la Constitución, un acueducto para muchos españoles. De fiesta en fiesta y tiro porque me toca.
-Más valen fiestas que enfermedades, Lucio.
-En eso estamos de acuerdo, Felipe. Una fiesta siempre es mejor que una enfermedad. Aunque muchos que se van de fiesta están enfermos y no lo dicen. Con tal de irse de fiesta.
ENFERMEDADES:
Hay muchas clases de enfermedades. Las más difíciles de descubrir son las que proceden de la cabeza; son las más sutiles, las más escondidas.
Si uno se cae y se rompe un hueso, se ve enseguida: me duele la pierna; el “trauma” le manda hacer una radiografía y dice: rotura de peroné.
Que toses y no respiras bien, el médico te ausculta y dice: “estos pulmones necesitan más oxigeno”. Te manda no fumar y unas vacaciones al campo.
Si no ves bien, el oculista te revisa la vista y te manda unas gafas graduadas. Que te duele la tripa, manzanilla y a correr.
Pero, ¡ah!, si es la cabeza. Si tienes un amigo que, de pronto, deja de saludarte; o lo ves que habla solo por la calle; si la mujer está nerviosa y grita sin venir a cuento.
Si el vecino está deprimido y no quiere seguir viviendo; si fulanita dice que un Ovni se la llevó a otro planeta; o si menganito afirma que es Dios… ¿Para qué seguir?
Los siquiatras conocerán más casos y todos por un mal funcionamiento de cabeza: por una falta, por una sobra, por un cruce de cables, por creerse más, por valerse menos, por un miedo, por un olvido…
Pienso que el Psiquiatra es el médico más proclive a equivocarse, a no saber lo que tiene el paciente que va a su consulta: ¿Le cuenta la verdad de lo que tiene? ¿Es verdad cuanto le dice? ¿Son todos los que van o van todos los que son?
¡Qué difícil conocer el motivo de sus acciones! El amigo que deja de saludar no va a decírselo al médico. El enfermo tampoco. Son locos sueltos que van por la calle como personas sanas.
Comen bien, duermen mejor y no les duele nada, pasan por cuerdos y el médico no se entera. ¿Quién se entera? Los que conviven con él, los que le tratan. Estos próximos o prójimos observan que obra de una manera anormal, extraña, pero se callan. Y así van estos enfermos mentales años por el mundo sin que nadie los atienda.
¿Quién no conoce un tipo de enfermedad nerviosa que hace sumar a los enfermos que pululan por los pueblos del planeta?
Yo te lo advierto: cuando hables con alguien que no conoces, desconfía; cuando alguien te aborde por la calle, desconfía; si tu mujer se enfada sin motivos, desconfía: y no te ofendas con lo que diga.
Abrazos del abuelo Paco.
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