En un examen.

 16 dicbre.2022: Santa Adelaida

   Murcia, viernes, las nueve. Sin novedad en el Alcázar.

 

   15 dicbre. 2022

 

   Murcia, jueves, 11:40 o doce menos veinte. Día como el de ayer: sin sol pero sin lluvias en la región, que según Brasero hubo inundaciones por Extremadura y oeste de Andalucía.

 

   Como ayer acabé mi Soflama con un chascarrillo, ¿qué tal si hoy empezamos con otro?

 

   EN UN EXAMEN:

 

   Como era tarde, dijo el Profesor al último que quedaba: “Diga la lección primera del programa”.

 

   -¿La lección primera? -responde contento el alumno.

 

   -Sí, sí, diga algo, que nos vamos.

 

   Y viendo que no hablaba, y él quería marcharse con los compañeros que aguardaban en la puerta, volvió a decirle: “Diga la lección que quiera”.

 

   -¿La lección que yo quiera? -repite el alumno feliz.

 

   -Sí, pero diga algo, por favor, que me están esperando.

 

   Y viendo que tampoco abría la boca, le dice: “¿Me quiere decir a qué venía usted? ¿Sabía que venía a un examen?

 

   -Sí, claro -responde el alumno- ¿cómo no voy a saber a lo que venía? ¡Qué ocurrencia, decir que si sabía a qué venía!”- y le mira serio, desafiante: “¡Eso no me lo dice usted en la calle!”.

 

   -¿Qué es lo que no le digo en la calle?

 

   El alumno se levanta, se estira, y exclama: “Conmigo se ha equivocado usted, ¿sabe?, ¡retire ahora mismo sus palabras!

 

   El Profesor aturdido, alarmado, pregunta: “¿Qué palabras tengo que retirar?

 

   -Sin chulerías, que ya me estoy cansando -dice el alumno fuerte-; porque está en su casa, que si no iba a saber con quién se la jugaba.

 

   -¡Vamos a dejarlo, retírese usted! -dice el Profesor.

 

   -¿Cómo que me retire? -dice el alumno desafiante-: Usted me examina aunque estemos aquí hasta el año que viene, ¿me ha oído bien?

 

   -Por favor, ¿me deja que me vaya? Yo lo apruebo y lo olvidamos, ¿vale?

 

   -Deme Notable y olvido sus ofensas, pero que no se repita.

 

   -Claro, no faltaba más, usted perdone.

 

   VIAJES:

 

   -¿Dónde dices que está tu hijo?

 

   -En Arabia Saudí, en Kuwait, cerca del Golfo Pérsico.

 

   -Hay personas que nacen para volar muy alto, y tu hijo es uno de ellos. ¡Qué orgullosos estaréis los padres!

 

   -De todos nuestros hijos estamos orgullosos. Por ninguno daríamos el canto de un euro más que por otro. Ángel se fue esta semana pasada. Dijo que cogería un avión a las siete para ir a Madrid y que luego, a las once, cogería el que iba a Kuwait.

 

   -Que allí sería otra hora.

 

   -¿Qué hora es en Kuwait cuando en España son las doce del mediodía?

 

   -Veamos: Por el giro de la Tierra en su movimiento de rotación, cuando amanece en España ya lo hizo en Grecia, en Italia y en las Islas Baleares, pero no lo ha hecho todavía en las Islas Canarias, en las Azores, ni en Cuba o el continente americano.

 

   Así que, a las doce del mediodía en España, será más tarde en Italia, en Grecia, en Kuwait y en Moscú y más temprano en las Islas Canarias, Azores y el continente americano.

 

   Si la velocidad del avión fuera la de la luz, llegaría antes de partir.

 

   -¿Cómo va a llegar antes de salir? Eso es imposible.

 

   -Sí, sí, y al revés: salir amaneciendo a un país del Este y llegar antes de amanecer adonde vayas.

 

   -Yo esos juegos horarios no los digiero. Que me digas que llega a América antes de salir del aeropuerto de Barajas o que sea más temprano al revés si vas a Moscú no lo veo claro.

 

   -Pues es así, los aviones compitiendo con la Tierra en velocidad, todo puede pasar.

 

                             Hasta mañana, el abuelo Paco.

 

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