Recuerdos.
21 octubre 2022: San Hilarión
Murcia, viernes, las ocho y media. Sin novedad en el Alcázar. Esta tarde nos vamos a Santana hasta el domingo.
20 octubre 2022
Murcia, jueves, 11:07 en el reloj de la pared.
RECUERDOS:
¡Qué día pasaron mis nietas Sofía y Alba! Donde iba una iba la otra detrás. Miguel la emprendió con la piscina: quitó la lona azul, encendió el motor y sacó agua para regar; y cuando no hubo tierra que regar, dejó de sacar agua de la piscina.
Mis dos nueras –Lena y Mª José- con sus enormes barrigas creciendo, hablaban en la terraza: “Aún no sabemos cómo se
va a llamar”, dijo Lena. “Pues yo no sé todavía si será una rosa o si será un clavel; por el mes de junio te lo diré”, dijo Mª José”.
Yo pensaba en mis nuevos nietos, tan felices en su mundo: “Pronto estaréis en este valle de lágrimas sin haber pedido venir, así por las buenas, quieras o no, a pelear y a querer lo que no tengáis”.
Creo que cuando pensaba así, uno en cada barriga, estaban atentos a mis pensamientos y hasta me hablaban:
-¿Por qué, abuelo, hemos de nacer si estamos bien aquí?, me preguntaron.
-Estáis ya en la vida, les dije; y la vida no puede ir hacia atrás; como los cangrejos, camina adelante.
-No te comprendemos, abuelo, somos muy pequeños.
-Nunca comprendemos nada. Vosotros pensáis que nosotros, mayores, comprendemos, pero tampoco sabemos nada.
-¿Quién quiso que yo naciera?
-Ese es el mayor misterio que vais a encontrar siempre: ¿Por qué estoy aquí? ¿Para qué? ¿Quién decidió que yo formara parte de la Humanidad? Como nunca lo sabréis, pensad que Dios lo quiso y que luego os espera en otro mundo.
-Pero, ¿quién es Dios, abuelo?
-Alguien tan grande que no tuvo principio ni tendrá fin.
-¿No tuvo principio como nosotros? ¿No tuvo su momento de nacer?
-Que no tuvo principio quiere decir eso, que no nació de nadie ni de nada que existiera antes.
-Eso no cabe en cabeza humana; ¿y Él nos hizo a nosotros?
-Igual que no hay reloj sin relojero, ni libro sin autor, ni mesa sin carpintero, ni coche sin mecánico, no puede haber mundo sin Dios.
-Nos quedan más preguntas, abuelo.
-¿Qué más queréis preguntar?
-Dios hizo al mundo, pero ¿para qué?
-Eso, solo Él, que lo hizo, puede saberlo.
-Yo creo que Dios debía preguntarnos si quereamos nacer; y luego que nacieran los que quisieran, borrando de su lista a los que no quisieran.
-Pues eso digo yo, nietos, veo que vais para filósofos. Luego, paseando, seguiremos esta charla que es interesante. Pero no digáis a vuestra madre que hemos tenido esta conversación, y menos a vuestra abuela Pascuala, que os dirán cosas diferentes.
Hasta mañana, vuestro abuelo Paco.
Comentarios
Publicar un comentario